PAUL NASCHY EN LAS GEN CON

El mítico actor se paseó por la Gen Con y obsequió a los visitantes con una conferencia.

Jacinto Molina nació hace 70 años. Estudió Ciencias Exactas y empezó la carrera de arquitectura, pero el cine desbancó cualquier otra posibilidad. Entró por la puerta de atrás, haciendo de extra. Había sido deportista de elite y su buena forma física le permitió hacer de especialista en películas como Rey de Reyes. También trabajó como ilustrador, dibujando las portadas de los discos españoles de Elvis Presley y Bill Halley. Pero a la que aulló como hombre lobo, Molina desapareció y el cine lo convirtió en mito.

Tus películas fueron mucho más populares en Estados Unidos y en Europa. ¿Se hace cierto el dicho de que nadie es profeta en su tierra?
Sin duda. Últimamente en España hay un revival mío bastante fuerte. He venido de Burgos, donde me han hecho un homenaje maravilloso. Hace dos años me dieron una medalla de las Bellas Artes, que haciendo el cine que yo hago es muy difícil. Debo reconocer que hay una evolución, pero lo cierto es que el extranjero siempre lo tuve abierto. Aquí costaba mucho introducir el cine fantástico.

¿Cómo debería ser el cine desde tu punto de vista?
El cine debería de ser ante todo divertido. Debería sacarnos de nuestros problemas cotidianos. El cine de terror o fantástico hace que la gente quiera tener fantasías, despierta su imaginación. Ves a un hombre lobo o a un vampiro y saber que no te va a pasar nada. En cambio, a veces ves la televisión y da más miedo. Creo que es mejor superar esos miedos y hacer catarsis mediante el cine. Esas dos horas nadie te las quita, después ya pensarás en que tienes que pagar la hipoteca. El hombre sin imaginación es poca cosa. Ya tenemos la realidad para hacernos polvo. Hay cine bueno y cine malo y eso de las series “B” es una tontería. Si te pones a pensar, Casablanca es una serie B.

¿Van a salir a DVD tus peliculas?
Te voy a dar una buena noticia, van a salir un pack en septiembre o en octubre con 12 películas entre las que se cuentan los títulos más significativos de mi filmografía . En el extranjero ya hay muchos y en España han salido “La noche de Walpurgis”, “El hombre-lobo” y algunas más, pero sueltas.

Viviste seis años en Japón ¿cómo recuerdas la experiencia?
Japón me deslumbró. Me pareció de ciencia ficción, sobre todo en aquella época, en la que la gente no viajaba tanto y no tenía tantas noticias de cómo era. Empecé mi carrera allí haciendo de documentalista: el Museo del Prado, el Escorial, las Cuevas de Altamira, ente muchos otros. Luego continué haciendo películas argumentales con la financiación japonesa. Cuando llegué a Japón el cine de terror estaba olvidado y ahora ha habido una resurrección. Yo creo que mis películas tuvieron algo que ver. Cuando viajo allí, siempre me reconocen y me piden autógrafos.

¿Qué puntos en común encuentras entre los juegos de rol y el cine?
Tiene mucho que ver. El cómic, los juegos de rol y todas estas cosas son muy afines. Los juegos de rol se han empleado para hacer películas. El hombre sin imaginación es poca cosa. Ya tenemos la realidad para hacernos polvo. Además, el género que yo cultivo, la fantasía, es el que más puede emplearse en los juegos de rol. En una película mía empleé de pretexto los juegos de rol.

¿Te gustaría que se hiciera un juego de rol de alguna de tus películas?
Yo llegué tarde al rol y no he jugado, pero tengo un hijo, que está aquí y que no ha parado de jugar a rol. Me encantaría que se hiciera un juego de mis películas. Hay varias pero si tuviera que elegir, yo creo que “El retorno del hombre-lobo”. La veo muy apropiada.

Marga Durá