Persiguiendo
a una banda de esclavistas, los personajes llegan al inmenso laberinto,
una ciudad de los minotauros que lleva siglos en ruinas, bajo la
montaña conocida como la espira del Trueno. Aquí, habitantes de
la superficie y de la infraosucridad se reúnen en salones iluminados
por linternas, bajo la protección de los misteriosos Mágicos de
Saruun. El rescate de los desventurados presos de los esclavistas
no trae sino mayores y más oscuras amenazas, porque los terribles
gnoll, de tinte demoníaco, están conspirando en secreto con unos
mágicos renegados para hacer con el control de la espira del Trueno. |