Siguiendo (inevitablemente, se podría
pensar) el sorprendente éxito de El
Sopor de los Anillos, aquí viene otro
libro de un autor completamente
diferente que parodia la obra maestra
de Tolkien.
Profusamente ilustrado en un
magnífico monocromo (o sea, en
blanco y negro) por Douglas Carrel.
– Y ahora-continuó Mori alzando un
poco la voz-el único problema de esta
misión es que el tesoro está en poder
de un Dragón...
- ¡Dragones! -dijo Bingo- ¡No me dan
miedo! Por suerte son insectívoros...